La animación es una característica importante en el ámbito pedagógico, como elemento que permite educar en un aspecto determinado, sea la lectura, las ciencias o las artes en general; es un conjunto de acciones destinadas a impulsar la participación de las personas en una determinada actividad, se trata de infundir en el alma valor o energía, para atreverse a realizar y amar una acción; para un mejor desarrollo sociocultural del grupo de que forman parte.
Por otro lado, la expresión trata de subrayar subjetivamente los caracteres explícitos de cualquier realidad, buscando en el sentido interno de las cosas mayor profundidad emocional, sin límites y sin dejar que la razón prevalezca; es permitir que el estado o los movimientos del ánimo salgan al exterior por medios distintos de la palabra, es decir a través de lenguajes no verbales, tales como la pintura, la escultura, la música y la danza.
La danza es un conjunto de movimientos y actitudes ordenadas del cuerpo, siguiendo un ritmo o una melodía, que realizaron las personas, aislada o agrupadamente, para divertirse. La danza puede ser recreativa, ritual o artística y va más allá del propósito funcional de los movimientos utilizados en el trabajo y los deportes para expresar emociones, estados de ánimo o ideas. Puede contar una historia, servir a propósitos religiosos, políticos, económicos o sociales; o puede ser una experiencia agradable y excitante con un valor meramente estético.
En este orden de ideas, se plantea entonces que la animación es decir la persuasión o educación que se tiene sobre las disciplinas, y la expresión, es decir la exteriorización, principalmente, de estados de ánimo a través de lenguajes no verbales, se constituyen en elementos primordiales en el trabajo sobre la danza que se pueda llegar a hacer dentro del aula de clase. A estos dos elementos se suma entonces la labor del docente, como motivador de estos procesos.
El papel del docente para animar a sus educandos, no sólo en la danza, sino en las diferentes disciplinas es primordial, y debe centrarse en diseñar una didáctica que permita crear un ambiente adecuado para el proceso significativo del aprendizaje de la danza en su aula de clase.
En ese proceso deben confluir ciertos elementos que ya se han resaltado como la animación y la expresión; donde el educando explore sus mundos internos, sensaciones, ritmos naturales, y su capacidad de comunicarse con su cuerpo, teniendo como base la relación de kinesia y proxémica, consigo mismo y con los demás; también, donde el participante del proceso pueda desarrollar la confianza en su cuerpo como un instrumento del arte y para el arte. En la danza el cuerpo es lenguaje, plasticidad, ritmo, música y emoción.
Dentro de la danza, especialmente la moderna, la expresión emocional constituye un componente esencial, puesto que posee efectos psicológicos, ya que a través de ella los sentimientos y las ideas se pueden expresar y comunicar; es un medio para liberar emociones. Históricamente tuvo un universo amplio de finalidades como aquellas que tenían que ver con la religión, las guerras, o el galanteo y aún hoy se conservan algunas manifestaciones folklóricas en tal sentido; además se debe tener en cuenta que los diferentes tipos de danzas revelan mucho sobre la forma de vivir de los participantes; algunas, por ejemplo, son sólo para niños; en ellas se combinan elementos como los corros y las ruedas.
Dentro del aula de clase se puede utilizar aquel tipo de danza que tiene como finalidad la diversión, la socialización y el aprendizaje del manejo del lenguaje verbal y no verbal. Por este motivo, las rondas o corros se convierten en una alternativa muy llamativa para explorarla con los niños y niñas, por ejemplo de un preescolar o de una básica primaria; sobre todo, en estos momentos de monótono desarrollo infantil donde la vida de los educandos se ve rodeada por la falsa lúdica que plantean los juegos tecnológicos.
En conclusión, se puede determinar que la animación y la expresión en la danza son elementos primordiales en la construcción de un aprendizaje significativo de la misma en el aula; que el docente es herramienta fundamental de dicho proceso, a través del planteamiento de una didáctica adecuada, para alcanzar las metas propuestas; y que además, el cuerpo es material imprescindible para facilitar la creación y la socialización mediante la expresión.
BIBLIOGRAFÍA
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