¿Qué importancia adquieren elementos como la kinesia y la proxémica en el comportamiento del actual contexto social?

En el proceso de comunicación tanto lo verbal como lo no verbal juegan un papel muy importante en el momento de transmisión del mensaje. La comunicación verbal es aquella que se da por medio de las palabras y de los sonidos que fisiológicamente requieren de un aparato fonador. La comunicación no verbal es aquella que se da por medio de señales significativas en un contexto determinado, y congruentes con la comunicación verbal; las dos, tanto la verbal como la no verbal, son a su vez un equipo que se mejora, se refuerza y se clarifica a si mismo.

En la comunicación no verbal influyen tres áreas primordiales que en conjunto comunican más de lo que por medio de la comunicación verbal se piensa o se quiere decir. La paralingüística que se dedica al estudio de los comportamientos no verbales expresados en la voz; la kinesia se dedica a comunicar a través del cuerpo; y la proxémica comunica a través de los espacios personales; estas dos ultimas cobran un papel importante en los actuales comportamientos comunicativos de cualquier contexto social.

La kinesia se refiere al movimiento del cuerpo y lo que este consciente o inconscientemente desea comunicar a través de su postura corporal, gestualidad, expresión facial, mirada o sonrisa; cada movimiento que este adopte parece tener una posibilidad de interpretación y su correspondiente estandarización en todos los entornos; lo que ocurre es que el cuerpo humano promueve demasiados elementos que aún se hacen difíciles de analizar, por su misma rapidez con que se originan. Tanto la mirada, la sonrisa, los gestos, como los movimientos del rostro y del cuerpo tienen una funcionalidad especifica dependiendo del momento en el cual se sitúa quien los emite, pero solo esta situación se evidencia en su estudio y observación detallados.

La proxémica representa la utilidad, estructuración y significación que le dan, las personas, a los espacios que habitan. En el espacio personal se comunica mediante la proximidad física y el contacto personal que se establece con el prójimo, si se le deja que se le acerque o si por el contrario se le aleja del espacio cercano. En la conducta territorial se ve reflejada la defensa que se tiene de un espacio mayor, pero que sigue siendo importante en la identidad del individuo, y este, no se comporta de igual manera en un espacio público que en un espacio privado, lo cual también lo forma y constituye.

El contexto social reseña un tiempo y un espacio determinado en el actuar de los individuos, dentro de una sociedad; es el elemento que reúne, que educa, que destruye y que a su vez, se juzga. Tanto, en la comunicación verbal, como en la no verbal, el contexto social juega un papel primordial en la interpretación de los mensajes que se quieren transmitir, puesto que si el mensaje se aísla del contexto en el que se emite, se corre el riesgo, muy seguramente, de una errada interpretación, y por ende, sólo se obtiene una comunicación poco efectiva y asertiva.

Según Bovée, en Business Comunication Today, la comunicación no verbal funciona en combinación con la comunicación verbal, puesto que las señales que se emiten, contienen la mitad del mensaje total. La comunicación no verbal influye siempre en la primera impresión que se da o que se obtiene de una persona; es tal la carga que conlleva, que alguien puede establecer relaciones interpersonales frágiles a partir de sus señales enviadas.

Existen diversos estudios sobre comunicación, pero siempre sobre comunicación no verbal serán escasos, en estos estudios se plantean inmensidad de interpretaciones a los movimientos corporales y a la definición del espacio de cada persona, algunos estudios hablan de la comunicación en el aula o en los pequeños grupos y cómo éstos son sensibles a las señales y palabras que divulgan más allá de lo que se quiere decir; y es que en el estudio de la comunicación y del lenguaje, también interfiere el estudio de los actos de habla (locutivo, ilocutivo y perlocutivo).

En los adolescentes, la comunicación no verbal creada por ellos mismos es muy productiva, aunque algunos jóvenes se ven relegados de sus pares, a veces, por no compartir su lenguaje u otras por comunicar más de lo que ellos conscientemente desean, según el argot de los muchachos, por ser muy “lámparas” o visajazos”. Para este tipo de situaciones se recomienda tomar conciencia de sus gestos y movimientos, además de no contradecir su lenguaje verbal con su lenguaje corporal y de tomar en cuenta las diferencias culturales.

Finalmente, se puede concluir que la kinesia y la proxemica son fundamentales en cualquier proceso de comunicación y que tanto la una como la otra se complementan para realizar un trabajo efectivo y congruente en cualquier proceso enmarcado en un contexto social y cultural.

Bibliografía

BOVÉE, Courtland L. Business Comunication Today; third edition. New york. Mc Graw Hill 1992. pages 28-48.

UNAD. Modulo de competencias comunicativas. Agosto 2005